Alergias alimentarias en niños, como tenemos que actuar?

Tot el que cal saber sobre les al·lèrgies alimentàries- Pares i Nens

En Pol es un niño de 3 años. Coincidiendo con la castanyada comió uno de los panellets de piñones que había hecho la abuela para la ocasión. De repente, empezó a ponerse rojo y a rascarse desesperadamente. Su madre lo desnudó y se dio cuenta que tenía todo el cuerpo lleno de habas. Asustados, el padre y la madre de en Pol, lo cogieron y corrieron hacia el centro de atención primaria. Llegados allá, se dieron cuenta que a en Pol también le costaba respirar con normalidad. Los atendieron enseguida. El médico exploró en Pol, le tomó la presión, y la enfermera le administró una inyección con adrenalina y otra con cortisona. A la cabeza de pocos minutos, en Pol volvía a respirar con normalidad, ya no se rascaba y las habas de la piel habían disminuido considerablemente.

El médico los explicó que en Pol había presentado una reacción alérgica inmediatamente después de comer el panellet, y que seguramente era alérgico a la almendra o a los piñones.

Esta es la historia que me explicaron los padres de en Pol a la cabeza de 24 horas cuando vinieron a control a mi consulta. También tenían un puñado de preguntas. La conversación que tuvimos se podría resumir así:

Qué es una alergia alimentaria?

La alergia alimentaria es una respuesta inmunológica exagerada ante un alimento que el sistema inmunitario, por error, considera perjudicial por el organismo. El sistema inmunitario genera anticuerpos específicos contra este alimento, y cuando vuelve a entrar en contacto, estos anticuerpos desencadenan una liberación masiva de histamina y otras sustancias, que son las responsables de los síntomas de la alergia. Por lo tanto, hace falta un contacto previo con el alimento porque se produzca la sensibilización. A veces este primer contacto, puede pasar inadvertido (por ejemplo, porque el alimento en cuestión está camuflado entre otros alimentos).

Las alergias alimentarias se pueden presentar a cualquier edad, pero son más frecuentes en los niños. En Europa, de un 3 a un 6% de los niños tienen algún tipo de alergia alimentaria, y hasta un 10% de los niños con atòpia (predisposición genética a sufrir alergias).

Hay que diferenciar la alergia alimentaria otras reacciones adversas a los alimentos, como pueden ser las intolerancias (por déficits enzimáticos) o la celiaquia (por otros mecanismos inmunológicos).

Cómo se manifiesta?

La sintomatología generalmente empieza de forma inmediata, entre pocos minutos y dos horas después de haber ingerido el alimento en cuestión.

  • picor o abultamiento de los labios, la lengua o la boca
  • abultamiento de la cara y los párpados
  • habas, envermelliment o granizada de la piel
  • picor a la garganta y dificultad para tragar
  • náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea
  • dificultad para respirar, silbatos
  • mareo, hipotensión, pérdida de conocimiento
  • ANAFILÀXIA: es una reacción alérgica grave que puede afectar todo el organismo y es de riesgo vital. 

[su_quote]La dificultad para respirar, el mareo o la pérdida de conocimiento asociados a cualquiera otro síntoma de alergia es diagnóstico de anafilàxia e indica que hay que actuar rápidamente[/su_quote]

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Qué alimentos pueden produïr al-lèrgia?

 

Cualquier alimento puede producir una reacción alérgica, pero los más frecuentes son la leche, el huevo, los frutos secos, algunas frutas, el pescado y el marisco.

La alergia al huevo y a la leche suele tener buen pronóstico en los niños. Esto quiere decir que la mayoría adquirirán tolerancia con la edad, y podrán comer sin problemas a la cabeza de unos años. La probabilidad de adquisición de tolerancia para el resto de alimentos a medida que el niño crece, es menor.

Cómo se diagnostica?

En general, el pediatra hará la derivación a la al·lergòleg infantil para confirmar el diagnóstico y de hacer el seguimiento. Las pruebas que se utilizan para el diagnóstico son el PRICK test, que es la inoculación de extractos del alimento a la piel y ver si produce reacción local, la detección de anticuerpos IgE específicos contra el alimento mediante un análisis de sangre, y si el diagnóstico no está claro, se hace una prueba de provocación (o prueba de exposición oral controlada), que consiste al hacer ingerir al paciente el alimento sospechoso en un entorno controlado (al hospital) para comprobar la relación entre la ingesta y los síntomas.

En el caso de en Pol se hizo un Prick a almendra, piñones y otros fruto secos, e hizo reacción local a la almendra.

Cómo se trata?

La única manera de evitar una reacción alérgica es evitar el alimento o alimentos responsables.

Hay que hacer una dieta basada en la exclusión de estos alimentos. Por eso hay que informarse de en qué comidas, conservas, o preparados los podemos encontrar. Hace falta, pues, una vigilancia continua de todo el que el niño ingiere, una revisión del etiquetado a la hora de comprar y un control estricto a la hora de cocinar para evitar contaminaciones. Por ejemplo, algunos cereales y galletas pueden contener trazas de frutos secos, la leche o sus componentes, como la caseína o la lactosa, se pueden encontrar en muchos productos envasados.

Por otro lado es muy importante que las personas responsables de la cura del niño alérgico (padres, educadores, monitores de ocio,...) sepan reconocer los síntomas de las reacciones alérgicas y como actuar, puesto que a veces, la exposición accidental en el alimento puede ser inevitable.

Cuando las reacciones alérgicas tienen lugar, se tratan según la gravedad. Habitualmente los medicamentos empleados para las reacciones alérgicas son los antihistamínicos y los corticoides orales. En caso de reacciones alérgicas que se manifiestan con dificultad respiratoria y silbatos se prescribe un broncodilatador inhalado, y en caso de anafilàxia, que ya hemos dicho que es una reacción grave de riesgo vital, se utiliza la adrenalina autoinjectable intramuscular, que la al·lergòleg prescribe cuando se considera que el paciente es de riesgo.

Y en la escuela: podrán evitar que tenga contacto con el alimento responsable? Sabrán como actuar en caso de que haga una reacción alérgica?

Que el niño pueda tener una reacción alérgica en la escuela es un motivo de gran preocupación por los padres porque es un espacio donde ellos no tienen el control sobre el que come, toca o inhala su hijo, y sobre todo si  se queda al comedor escolar.

Es por eso que hace falta que la escuela esté informada del tipo de alergia que tiene el niño y a qué o a qué alimentos es alérgico, así como de qué manera se tiene que actuar en caso de reacción alérgica por exposición accidental.

En este sentido existe un documento que se denomina Pla de acción para la escuela que recoge los datos del alumno, teléfonos de contacto, prescripción de medicamentos y la descripción de los síntomas de una reacción alérgica y como actuar. Este documento se puede descargar en la web de "Immunitas Vienera".

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En este documento se adjunta el informe médico y la prescripción de la al·lergòleg y se hace llegar a la escuela que tiene que informar a todas las personas implicadas en la cura del niño y lo tiene que colocar en un lugar visible y de fácil acceso para poder actuar correctamente y de manera rápida.

En la misma página web encontraréis un enlace para acceder en el Protocolo del alumnado con alergias alimentarias del Departamento de enseñanza de la Generalitat de Cataluña destinado en las escuelas. También ha colgado un manual de buenas prácticas en la elaboración y manipulación de alimentos para personas con alergias, "Los alérgenos alimentarios en la restauración colectiva", editada porla Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria (ACSA) dirigida a todos los profesionales que trabajan en la restauración para colectividades (comedores escolares, casas de colonias,...).

Donde encontrar más información?

Aquí os dejamos algunos enlaces:

www.immunitasvera.org

www.scaic.cat

http://pacientes.seicap.es/es

www.aepnaa.org