Los Arándanos son más pequeños que los grandes de uva, tienen mucha agua y pocas calorías JODO: Cedida

Creatividad con familia

Las mejores 5 alternativas a la uva de Fin de año

Cada Fin de año miles de familias se centran en torno esta tradición, pero que pasa cuando alguien de la familia no le gusta la uva?

La tradición marca que para despedir el viejo año y dar la bienvenida al nuevo se coma un gra de uva por cada campanada cuando llegan las 12 de la noche del 31 de diciembre. Cada Fin de año miles de familias se centran en torno esta tradición, pero que pasa cuando alguien de la familia no le gusta la uva? Se quiere introducir algún cambio o innovación en esta tradición? O los grandes de uva son demasiado grandes para los más pequeños de la mesa? 
Os proponemos las 5 alternativas a la uva de Fin de año:

  1. Arándanos: Los Arándanos son más pequeños que los grandes de uva, tienen mucha agua y pocas calorías. Este fruto destaca por su alto contenido en potasio, fósforo, magnesio y manganeso, por el que es un sustituto saludable y buenísimo.
  2. Grillos de mandarinas: Las mandarinas son una de las frutas preferidas de los niños, por su gusto dulce y para ser fáciles de pelar. Las mandarinas conforman una buena alternativa a la uva, puesto que aporta mucha vitamina C importante durante los meses de frío para reforzar el sistema inmunitario. Comidas grillo a grillo permiten completar las 12 campanades de la nochevieja.
  3. Olivas: Las olivas, evidentemente sin hueso, son también una opción fantástica a la uva de Fin de año. Además, existen centenares de variedades y medidas por el que se pueden escoger según gustos y preferencias de cada uno. Las olivas aportan muchas grasas saludables.
  4. Conguitos o Lacasitos: Esta es la opción menos saludable de todas, pero es la que más gusta a los paladares más golosos. En el supuesto de que se trate de niños se tiene que mirar que puedan comerlos rápidamente sin problemas.
  5. Lonchas (medias lonchas) de plátano: El plátano es también una buena opción siempre que se haga a lonchas o medias lonchas, en función si se trata de un niño o una niña pequeña. Además de la conocida aportación en potasio cuando el plátano es maduro es capaz de lubricar los intestinos, una buena opción para regular los excesos de las comidas de Nadal.