El concepto de amistad varía en función de nuestra etapa evolutiva FOTO: Cedida

Psicología familiar

La amistad en la época escolar y el papel de los padres en el proceso...

En els pares los gusta conocer los amigos de los hijos a lo largo de la vida

Dicen que la familia viene impuesta y que los amigos se eligen. Cierto. Cómo también lo es que a menudo los amigos se acaban convirtiendo en puntales de nuestras vidas, personas que acabamos queriendo de forma intensa y con quien establecemos vínculos que a veces son más sólidos que los familiares.

Pero el concepto de amistad varía en función de nuestra etapa evolutiva. Los docentes lo sabemos bien, porque las aulas y los patios de las escuelas son el escenario de un montón de situaciones donde la investigación de la amistad juega un papel fundamental y dónde en nombre de la amistad se originan un montón de conflictos.

A infantil, los niños y niñas interactúan entre ellos, pero no establecen vínculos de verdadera amistad, porque están en una etapa totalmente egocéntrica que no propicia el vínculo profundo. En cambio, a medida que la Primaria avanza, los niños y niñas seleccionan más a los amigos que quieren tener. Y es en la investigación de esta amistad cuando se generan situaciones que a menudo comportan celos, envidias, malentendidos y confusiones que a las escuelas intentamos ir resolviendo a medida que se dan y que ayudan a las criaturas a crecer como personas.

Un golpe a la ESO, los amigos pasan a ser cruciales. Son el espejo donde se proyectan las dudas e ilusiones del adolescente y la relación con ellos es la motivación principal de la mayoría de chicos y chicas en esta etapa de la vida; porque con los amigos de adolescencia se viven las primeras experiencias fuera del núcleo familiar y esto une con mucha intensidad y otorga sensación de poder, libertad, autonomía y pertenencia de grupo.

En els pares los gusta conocer los amigos de los hijos a lo largo de la vida. Así, cuando los niños son pequeños fomentan determinadas relaciones porque entre padres la relación también se da; pero es a la adolescencia cuando los padres quieren ejercer un mayor control sobre el núcleo de amistad de los hijos, por aquello de "las compañías" y a veces intentan establecer con ellos una relación de "colegueo" que no siempre sale bastante bien; porque querer asumir el rol de amigos cuando somos padres no acostumbra a ser una buena idea.

El caso es que en todo este proceso escolar, este tema acostumbra a ser una preocupación recurrente de los padres que los tutores conocemos de primera mano a través de las entrevistas: "Tú cruces que mi hija tiene buenos amigos?..." "Mi hijo dice que en el patio lo ignoran, que no le hacen caso y que nunca le pasan la pelota..." "El niño está muy disgustado, porque en este grupo de trabajo cooperativo que habéis hecho esta semana dice que está solo y que sus dos amigos, en cambio, están juntos en otro grupo..." "Estamos preocupados porque mi hija ahora solo tiene ojos por esta niña nueva y está dejando de banda a sus amigas de toda la vida..."

Es normal que las relaciones de nuestros hijos nos preocupen y nos hagan sufrir; pero tenemos que pensar que la elige de amistades, los desengaños y nuestro propio comportamiento verso los otros es un proceso de aprendizaje que todos tenemos que hacer. Como adultos podemos observar este proceso para ayudar a las criaturas a gestionar las emociones que generan; pero también hay que dar libertad de movimientos a los niños porque sean ellos quienes establezcan sus propios vínculos y resuelvan los conflictos que los irán apareciendo. En este proceso, que dura toda la escolaridad, los adultos podemos dar algún consejo y anticipar alguna situación, pero tendríamos que intentar evitar intervenir si no es estrictamente necesario, lo cual a algunos adultos los resulta difícil. En este sentido, os exponemos los 4 conflictos que más a menudo aparecen en las aulas y os ofrecemos una compilación de buenos consejos que podemos dar a las criaturas para que aprendan a gestionarlos...

  • Lo respeto verso los otros. En clase, a veces observamos que los compañeros o amigos, cuando se enfadan, se pierden el respeto, se insultan o actúan de forma agresiva en forma de empujones o patadas. Hay que recalcar que el respeto a las personas es siempre innegociable. No podemos tratar mal a nadie y tenemos que saber defendernos si alguien no nos tratan bien sin caer en las agresiones ni los insultos.
  • La envidia o los celos. Hay que explicar que son sentimientos que aparecen en nuestro interior cuando creemos que un amigo tiene más suerte que nosotros; es importante que los niños y adolescentes se den cuenta que a un buen amigo hay que ayudarlo cuando las cosas van mal datos; pero que también hay que alegrarnos cuando su situación es buena, o incluso, mejor que la nuestra.
  • La admiración. Hay que explicar a las criaturas, que admirar a un amigo es muy loable; pero también hay que recordar que no nos tenemos que comparar con nadie, ni hay que imitar a los otros, porque todos tenemos calidades admirables.
  • El concepto "mejor amigo", sin duda, principal fuente de conflictos a todas las edades. Provoca recelo, envidia y celos. Tenemos que hacer entender a niños y adolescentes que la verdadera amistad no entiende de exclusividades y que hay que dejar que los amigos se relacionen con otras personas.

En definitiva, como adultos tenemos que entender estos procesos como parte del aprendizaje de vida que todos tenemos que hacer. Si nuestros hijos e hijas tropiezan y tienen disgustos en nombre de la amistad, no tenemos que sufrir en exceso; porque al fin y al cabo, los amigos se consolidan con el paso del tiempo y es a la juventud y a la vida adulta cuando descubrimos que la verdadera amistad aguanta el paso del tiempo y que los verdaderos amigos son aquellos que nos aceptan tal como somos. Procuramos no condicionar a nuestros hijos. Si lo protegemos demasiado pensante en experiencias vividas por nosotros en el pasado para evitar que los hieran, a menudo los transmitimos nuestras inseguridades, nuestros miedos o nuestros sentimientos. Tenemos que dejar que sean ellos mismos quienes hagan su propio proceso de selección y tropiecen en las piedras que encontrarán por el camino. Eso sí... Nosotros tenemos que estar allá dando el máximo apoyo posible por si nos necesitan cuando esto pase. Porque tienen que tener muy claro que los amigos se eligen, pero la familia es la que es y es importante que siempre sea un pilar y un referente inalterable.

No dejáis de leer...

Vales lo que valen tose amigos, impresionando artículo que me envió una buena amiga y que me emocionó profundamente. Espero que tengáis algún amigo a quién enviarle un golpe lo hayáis leído.